IU con más fuerza, ponencia encabezada por Paloma López

IU con más fuerza, ponencia encabezada por Paloma López
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jueves, 23 de abril de 2015

Ante la presentación de candidaturas por parte de miembros de IUCM confrontadas con las presentadas por organizaciones locales de IUCM.


COMUNICADO DE ESPACIO PLURAL- AVANZA POR LA IZQUIERDA.
Apenas cerrado el plazo para la inscripción de candidaturas para las elecciones locales y autonómicas del próximo 24 de mayo, se ha conocido la presentación en Rivas-Vaciamadrid de una lista de la que forman parte miembros de Izquierda Unida, en algún caso incluso de sus órganos de dirección. Candidatura que competirá con la presentada por la asamblea de IU en esa localidad.
También, hoy mismo, quien ha sido la portavoz durante ocho años del grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de Alcobendas anunciaba, una vez que la asamblea local no la había elegido para encabezar la lista de IU para los próximos comicios locales, su presentación a los mismos bajo el paraguas de la marca Ganemos.
Son, aunque diferentes, los dos últimos casos de una cadena de situaciones en que gentes que afirman ser de IU se autoexcluyen de la organicidad concreta de Izquierda Unida, de las decisiones y políticas aprobadas por sus órganos, para competir con distintas denominaciones y variadas excusas con las listas “oficiales” impulsadas por IUCM y sus asambleas locales. Su utilización interesada de la confusión –no están  en IUCMpero afirman “sentirse” de IU- solo es posible por la debilidad de la dirección de IUCM y las complicidades que encuentran en dirigentes federales de IU. El caso del ayuntamiento de Madrid es, por su trascendencia, el mejor ejemplo de ese intento de eliminar a Izquierda Unida  del “nuevo tablero” siempre en su propio nombre y al servicio de terceros.
Desde ESPACIO PLURAL consideramos que  después del 24 de mayo se impone una valoración detenida que sitúe a cada cual ante su responsabilidad y al conjunto de IU ante un balance concreto de la política de convergencia. Política que ha devenido, por la práctica de alguno de sus impulsores, en un sainete ante los ojos de una opinión de izquierdas que contempla entre estupefacta y consternada la multiplicación de opciones todas ellas reclamando la “unidad popular”.  Un coro que comparte, eso sí, la voluntad  de protagonizar el “cambio”   desde los sillones de las instituciones.
Hasta entonces, desde ESPACIO PLURAL llamamos a las asambleas y militancia de IUCM a  volcarse en la campaña, conscientes de lo mucho que nos jugamos. Se trata de sacar al PP de los gobiernos locales y autonómicos y propiciar la reversión de las políticas que ha aplicado empobreciendo a la mayoría. Para ello, desde un primer momento lo hemos afirmado, será necesario el acuerdo de las fuerzas  de izquierda. De todas aquellas que estén por la labor de impulsar gobiernos alternativos al servicio de la mayoría trabajadora. Y en ello el papel de Izquierda Unida es la garantía. Unos buenos resultados de nuestras candidaturas no solo constatarán la derrota política de quienes han buscado la exclusión de IUCM en este proceso sino que serán el mejor seguro para alcanzar un acuerdo unitario sobre contenidos programáticos.
ESPACIO PLURAL considera que desde ahora mismo, la dirección de IUCM debe aplicar sus Estatutos –y el sentido común- y considerar fuera de la organización a todos aquellos que conformen o impulsen públicamente candidaturas que compitan con las presentadas por IUCM. Sea cuales sean las localidades. Sean quienes sean los afectados. Solo así iremos sentando las bases para retomar en mejores condiciones internas los debates y tareas que aguardan a la izquierda después del 24 de mayo.

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viernes, 17 de abril de 2015

Luis García Montero, candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid presentará a los candidatos de IUCM a las alcaldías de la Sierra


El próximo martes 21 de Abril, el candidato de IUCM a la presidencia de la Comunidad de Madrid presentará en un “café tertulia” público  en Villalba a los candidatos y candidatas que esta formación política y social presenta como candidatos a las distintas Alcaldías de las localidades de la Sierra de Guadarrama.

El acto que tendrá lugar en el restaurante villalbino  “La Laguna” contará con la presencia de las mujeres y hombres que encabezan las candidaturas que Izquierda Unida de la Sierra de Guadarrama  de las localidades de Alpedrete, Becerril de la Sierra, Cercedilla, Collado Mediano, Collado Villalba, El Escorial, El Boalo, Galapagar, Guadarrama, Hoyo de Manzanares, Los Molinos, Moralzarzal, San Lorenzo de El Escorial y Torrelodones.

Las mujeres y hombres que componen las diferentes candidaturas locales de estos pueblos de la Sierra de Guadarrama, constituyen “el corazón de la izquierda serrana”; mujeres y hombres comprometidos con el proyecto de hacer de esta comarca y de sus pueblos lugares para vivir y trabajar de manera acorde con la conservación de la naturaleza; lugares donde la educación, la sanidad y los servicios sociales sean de titularidad y gestión públicas; localidades donde se lleve el progreso económico y social no sólo sea compatible con el medio ambiente, sino que contribuya a su mejora.

Los concejales de Izquierda Unida de la Sierra de Guadarrama, tanto en el gobierno como en la oposición siempre se han destacado en todas sus legislaturas por su defensa del medio ambiente, del progreso económico y social de la comarca y de sus pueblos; labor que los candidatos a las alcaldías y concejalías de nuestros pueblos serranos, no sólo continuaran, si no que intensificarán en la siguiente legislatura; labor que también desarrollará nuestro candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Luis García Montero.


Izquierda Unida de la Sierra de Guadarrama, tanto comarcal como localmente es una formación política y social comprometida en la lucha contra la crisis y en defensa de los derechos de las mujeres y hombres de las clases trabajadoras que han sido las principales víctimas de una crisis generada por el modelo económico imperante que sólo beneficia al capital económico y financiero; somos una fuerza que se constituye en los valores de una política que quiere enfrentarse y se enfrenta abiertamente con ese modelo económico que genera riqueza para pocos y pobreza y trabajo precario para la mayoría; modelo laboral que el que el PP, tanto en el estado, como en la Comunidad de Madrid y en los pueblos, está imponiendo.

jueves, 9 de abril de 2015

Raquel López: "No sé qué es Ahora Madrid porque no ha dicho si es de izquierdas o no"

La candidata de IU al Ayuntamiento de Madrid se muestra convencida de que será finalmente la cabeza de lista a la Alcaldía de la capital pese a que la dirección federal no la reconozca.

Leer la entrevista completa en: 



miércoles, 8 de abril de 2015

Trampas y mensajes ocultos del programa de televisión "La Sexta Noche"



La Sexta pasa por ser la cadena de televisión más de izquierdas de España y su programa sabatino La Sexta Noche el debate más plural y democrático del panorama mediático actual. Resulta evidente que sus principales propietarios y mandamases han sabido llenar y colmar el nicho popular y populista de izquierdas que estaba prácticamente huero de contenido en nuestro país con nombres y formatos de estética y apariencia izquierdista, incluso a veces radical: El Gran Wyoming, Jordi Évole, Al rojo vivo y Ana Pastor son algunos de sus iconos o hitos de referencia indiscutible. 

Ese espacio virgen, joven y contestatario lo explotan con sabiduría empresarial en su propio provecho para conseguir cuotas de pantalla excelentes en algunas franjas horarias determinadas, incluso de prime time, dando al telespectador huérfano de pluralidad informativa un oasis distinto que oxigene la asfixiante preponderancia de los mensajes bipartidistas y de sesgo ideológico de derechas en general. 

¿Es tan de izquierdas La Sexta Noche como en una primera impresión superficial, puntual o a vuelapluma pudiera parecer? Además de lo que se dice verbalmente en el espacio televisivo, toda comunicación hablada, escrita o audiovisual se produce o se vende a través de una puesta en escena que modifica, altera, oculta o difumina lo que los presentadores y tertulianos quieren expresar con sus personales puntos de vista. 

La escenografía, siempre visible en sus elementos singulares, se compone, gran paradoja, de silencios estructurales e intenciones no explicitadas que permiten lanzar al espectador mensajes subliminales para ahormar su opinión sin que pueda advertirse el impacto de esas opiniones fantasma o intangibles. Podríamos decir que el medio sigue siendo el mensaje en sí mismo (la puesta en escena, el formato y conceptos similares), tal y como lo dejara escrito McLuhan. 

Otrosí muy importante. Nos son los trabajadores, en este caso periodistas y profesionales de la comunicación, los que imponen su criterio en ninguna empresa capitalista. Los accionistas, normalmente en la sombra, y sus mandos intermedios son los que crean los mensajes que se avienen mejor a sus principios políticos e ideológicos y a sus intereses económicos. Nadie tira piedras sobre su propio tejado: esta ley es básica en el sistema capitalista. 

Por tanto, no es aventurado señalar que “el espacio o sensibilidad de izquierdas” es un nicho o segmento de mercado como otro cualquiera susceptible de rendir beneficios extraordinarios en el régimen capitalista siempre y cuando no ponga en cuestionamiento extremo el sistema en sí. 

Veamos con cierto detalle el caso particular de La Sexta Noche y sus principales trampas teatrales o escénicas. 

Objetividad científica frente a subjetividad política
Una figura más que relevante es la del técnico estrella que dicta clases magistrales desde una autoridad mítica de carácter científico e inapelable. Suelen ser economistas de éxito y con pedigrí denso y atractivo, aunque también ha habido apariciones puntuales de profesionales de otros ámbitos académicos. Su prestigio avala sus tesis irrebatibles, usando como apoyo de mercadotecnia publicitaria la clásica pizarra y la tiza colegiales, dos apéndices o símbolos incuestionables de maestría anclados en la psicología infantil de la inmensa mayoría. 

El profesor economista es el paradigma de la neutralidad y la objetividad científica. Los sabios no huelen a nada ni están sujetos a las veleidades corruptas del común de los mortales. Por supuesto, tampoco ostenta ideología propia ni opiniones políticas. Solo pretenden ofrecer luz al populacho, a la gente normal. 

Frente a esta altura ética o moral exenta del mal absoluto se contrapone la política, un lugar de componendas oscuras, ficciones interesadas e ilusiones erráticas encarnadas en los partidos, un guirigay de realidad orgánica en el que nadie se pone de acuerdo ni escucha al adversario con atención. La democracia es así un lugar donde cualquier disparate tiene el mismo valor, que tiende a cero normalmente, y los argumentos políticos el mismo peso específico ya los exponga un botarate o un político serio y riguroso. Lo importante es hacer ruido, crear polémica y ofrecer carnaza espectacular. 

El sabio y economista porta en su seno de autoridad la verdad irrefutable, mientras los políticos o tertulianos son meras bazas o proyecciones de las contingencias humanas cotidianas y venales. De esta forma, todas las ideas políticas, más allá del análisis pormenorizado de los fundamentos sociales y hechos en que se basa cada cual, quedan rebajadas automáticamente a meras ocurrencias coyunturales y casi espontáneas del trasiego banal y corrupto de la democracia real. 

Estamos ante un mensaje muy de izquierdas. Nos explicamos: dada la penuria de medios sólidos, acreditados y pujantes que den cuenta de ideas y propuestas alternativas que confronten las de la derecha, de presencia abrumadora, La Sexta Noche es un oasis que en el desierto de la pluralidad y seriedad informativa fulge como una rara avis de frescor auténtico y brisa amable con los presuntos postulados más a la izquierda del espectro político. 

Recordemos a los más señeros economistas utilizados por el programa para dar sus clases magistrales urbi et orbe. Gay de Liébana, ahora fichado por Telecinco, vinculado a las elitistas ESADE y CEU; José Carlos Díez, relacionado con la crema universitaria de negocios de ICADE, la empresa Intermoney y el grupo PRISA: es el oráculo joven de las nuevas tendencias económicas con vago barniz socialdemócrata o progresista; Niño Becerra, el gurú predictor fuera de concurso que va por libre y mantiene opiniones alternativas u estrafalarias con el poder establecido, y, por último, Daniel Lacalle, un dandy y tiburón de fondos de inversión internacionales, admirador confeso de las trapacerías depredadoras de lo público de Margaret Thatcher y amigo de cabecera de Esperanza Aguirre, una pieza de talento guapo y agresivo muy al gusto del neoliberalismo globalizado. 

El bipartidismo institucional como principal referente 
A ambos lados del presentador se sitúan las plazas imprescindibles e inexpugnables del statu quo: PP y PSOE, con guiños visuales muy significativos, el segundo a la izquierda visual del espectador y el segundo en su posición inalterable de derecha psicológica tradicional. 

El PSOE está representado desde la puesta de largo del programa en 2013 por Carmona, diputado autonómico madrileño y candidato a la alcaldía de Madrid. Su capital político acumulado tiene que ver con su aspiración in pectore de liderar la candidatura municipal de su partido. Antes de su proclamación formal, eran continuas las referencias soterradas a su ambición o pretensión política. Desde meses atrás lleva en campaña, ventaja mediática y publicitaria sobre el resto de opciones y candidatos en liza que no le han sonrojado ni obligado éticamente a rechazar o modular su presencia de tertuliano en el programa. Con él, La Sexta Noche ha vulnerado la pluralidad informativa de modo grueso y clamoroso. 

En el consabido ring del bipartidismo oficialista, tenemos como portavoz de la derecha a Marhuenda, el inefable director del rotativo ultraderechista La Razón. ¡Un periodista como representante oficioso del Gobierno Rajoy! ¡Viva la independencia! Eso sí, se trata de una jugada diabólica: da la sensación de que el PP cuenta con menos voces reales en el debate o, al menos, con las mismas de su contrincante, situación equívoca o mejor dicho falsa donde las haya. Al invitado del aparato del PP siempre hay que añadir las voces de Marhuenda, el faltón Inda y un tercer “periodista independiente” afín al mercadillo o club con tufo derechista más o menos explícito del panorama mediático actual. 

Las cuentas son claras, obvias y evidentes a pesar de que se pretenda jugar al despiste. El PP siempre cuenta como fijos con cuatro escaños en el programa en directo: su político de turno y tres comunicadores de su ámbito de influencia y propaganda. Si abrimos el campo semántico del concepto derecha, más allá de los discursos de coyuntura o estrategia ambiental, debemos contabilizar como derecha por extensión también a UPD y Ciudadanos. Por tanto, la bancada derechista suma ya 6 voceros, tertulianos u opinadores políticos. Con el psocialista Carmona, el bipartidismo alcanzaría 7 de presencia, mayoría absoluta más que holgada. 

A la izquierda, IU y Podemos con el añadido de algún periodista, analista o político de la izquierda moderada o próxima al PSOE con alguna intervención esporádica de comunicadores de mayor enjundia radical izquierdista en su rigor informativo (Maraña como ejemplo más singular). En resumen, 7 escaños de derechas y 3 de izquierda. Si se quiere colocar al PSOE en el banco de la izquierda: 6-4 a favor de la ideología al servicio del PP y su entramado de intereses. Claro y en este conteo no contemplamos al economista estrella, que desde su púlpito áureo destila o emana ideas poco o nada críticas con el modelo capitalista vigente. Otro aval para las tesis del PP y asimismo del PPSOE. Y de relleno simpático y efectista nombres de políticos segundones retirados o jubilados, periodistas outsiders de menor relumbrón miembros de medios digitales pro PP o PSOE y rockeros insípidos protagonistas de batallas ya lejanas en la volátil memoria colectiva (Sardá sin ir más lejos). Dan la nota de color kitsch o mundana al programa en cuestión. 

Las novedades emergentes 
Este set ha tenido una gran predicación en el formato, siendo quizá la base o fundamento del aroma izquierdista que destila La Sexta Noche. Conectando con el impulso juvenil del 15M y los movimientos sociales de nuevo cuño (desahucios de vivienda, escraches, mareas ciudadanas…), el programa ha sabido poner en valor nuevos líderes políticos y sociales que conectaban con las inquietudes y formas distintas de hacer política que se venían manifestando en la calle. 

La Sexta ha invertido fuerte en las novedades emergentes: Podemos, Pablo Iglesias y Ada Colau como referentes de esos tics políticos y movimientos sociales que solicitaban espacios de atención y expresión para contrarrestar el anquilosamiento de la vieja política representada por PP, PSOE e IU, formación a la que se ha metido en el mismo saco en muchas ocasiones sin haber detentado poder político jamás para ser responsable de la actual crisis institucional y sistémica que vivimos en la actualidad. 

La inversión en novedades de ingenio y potencial de futuro, de tirón comercial indudable y de gran impacto social (Iglesias y Colau principalmente) ha supuesto un éxito de audiencia y de estrategia empresarial incuestionables. La Sexta Noche era la punta de lanza donde la nueva España empezaba a tomar cuerpo: hundimiento controlado de IU cuando las expectativas demoscópicas le auguraban un alza más que apreciable, entronización de Iglesias y Podemos como alternativa y única opción light, saludable y joven con estética underground de chicos y chicas de excelencia universitaria a la vieja guardia política (casta en su denominación de origen) ya gastada por el vicio nefando de la corrupción. La irrupción de Colau, más allá de sus méritos y gestos innegables de activista comprometida con la gente trabajadora, ha eclipsado a otros líderes o luchas sociales de envergadura más o menos similar protagonizados por sectores (sanidad, educación…) y sindicatos clásicos en reivindicaciones laborales más tradicionales o habituales, al tiempo que la movilización ha reducido su intensidad y nervio vital en los últimos meses de manera más que sospechosa. 

El mensaje que se ha lanzado a la izquierda nominal en su ámbito genérico de influencia es que había que confluir en Podemos y los nuevos actores emergentes con audacia y esplendor inusitados. Las condiciones o principios de discusión abogaban por un nuevo campo de expresión de la voluntad mayoritaria de izquierdas liderada por las caras nuevas simbolizadas en Iglesias y Colau. Su imagen marcaba la pauta: el resto de opciones o sensibilidades debía plegarse a las “condiciones democráticas” de las izquierdas emergentes: asamblearismo formal dominado por sus presupuestos de partida y sus procesos afines, negación de siglas e historias personales con recorrido previo contaminadas de vejez prematura y negación a ultranza de ideas propias y colectivas con aroma o tufo a doctrinas nacidas en el antiquísimo siglo XX. 

El mensaje ha calado: le democracia capitalista funciona a las mil maravillas hasta en situaciones de hastío generalizado y crisis aguda. Las nuevas esperanza hay que canalizarlas por obligación en Podemos y en apuestas de nuevo cuño. La izquierda amable, educada y reformista tiene ya un nuevo polo de atracción, Podemos y sus aliados naturales de similar pensamiento o ideario. 

El auge ¿controlado? de Podemos demandaba, sin embargo, un factor que contrarrestara su halo de alternativa sin color definido y de ideología ambigua. Podemos tiene un caladero muy variopinto: electores de IU, PSOE e incluso PP, por lo que una hipotética mayoría electoral con sesgo izquierdista preocupaba a las instancias de poder invisible que han alentado por activa o pasiva su actual fuerza sociopolítica. De ahí, la aparición súbita y artificial de Ciudadanos, un engendro político que puede detener la hemorragia previsible de votos en el PP. Ciudadanos es una solución de emergencia que pretende dos objetivos concretos: recabar votos y voluntades desafectos o enojados con el PP de Rajoy para la derecha y restar adhesiones a Podemos. En el fondo, está aflorando un bipartidismo alternativo al consabido de PP y PSOE. ¿Desempeñarán Podemos y Ciudadanos roles idénticos a PSOE y PP o solo de cobertura excepcional ante una situación crítica del entramado sociopolítico en vigor? Pronto saldremos de dudas de si existe margen para un proyecto histórico diferente al surgido de la transición franquista. 

El invitado de piedra 
Toda puesta en escena eficaz que se precie de ello necesita invitados de piedra, tontos útiles o chivos expiatorios que puedan realzar los mensajes fundamentales a trasladar a la opinión pública otarget al que se dirigen ex profeso. IU juega el papel de comparsa izquierdista que no inquieta en exceso al poder establecido desde su consolidación como coalición hace ya varios años. 

IU, entre sus lindes o topes electorales insalvables dentro de la ley D´Hondt, su presencia mediática mínima, sus propias inercias perdedoras o a la sombra del gran hermano del PSOE y su siempre inminente explosión interna gracias a las volubles nuevas izquierdas encabezadas por jefes y jefas de ocasión que al final suelen irse con alevosía herida y el subsiguiente escándalo mediático o abandonarse al abrazo y los cargos del PSOE, es el invitado de piedra perfecto, con solera, para contraponer a la irresistible figura de Pablo Iglesias y de la fresca lozanía de Podemos.

Hasta sus líderes de mayor juventud (Garzón y la ex todo Tania Sánchez a la espera de comisión de servicio) han representado a IU entre fervores declarados en clave de silencios elocuentes hacia las nuevas ideas de Podemos y productos de similar corte. Han defendido sin convicción el pin que les daba cobertura y carta de naturaleza política, IU, mientras trasladaban la sensación de hablar subyugados por una estela o manto invisible en la que podía leerse entre líneas el rótulo de Podemos, su objeto de deseo que operaba inconscientemente como compulsión psicológica de oscura atracción enfermiza. 

La meta estaba clara: usar a IU como alter ego cansado y vetusto de la izquierda pujante y transformadora. Lo viejo contra lo nuevo, un discurso recurrente que suele funcionar a corto plazo en crisis agudas de manera exitosa y fulminante. La virginidad e inexperiencia resultan irresistibles cuando las viejas estructuras amenazan ruina o se tambalean en su precaria peligrosidad. A la larga, este proceso puede ser reversible, una vez que la realidad política contamine la imagen intachable del nuevo producto a la venta. Esto sí, nunca se sabrá a ciencia cierta que pecio de IU podrá salvarse del naufragio o muerte técnica que se vaticina por el tormentoso horizonte político. 

Estos serían a grandes rasgos los méritos, trampas y mensajes subliminales de La Sexta Noche. Con apariencia de izquierdas, todo se consume mejor y se digiere bastante bien. Sin embargo, resulta cómico o ingenuo pensar que el Grupo Planeta a través de Atresmedia pueda estar alentando mediante el ascenso de Podemos una revolución anticapitalista en España. La Sexta hace negocios y el nicho de la izquierda hay que rellenarlo como sea tanto por motivos empresariales como por razones ideológicas y políticas. Está bien que exista un programa como La Sexta Noche, sin embargo no hagamos dioses mediáticos sin análisis críticos y argumentos contrastados. 

Los medios de comunicación privados se deben a su junta de accionistas y a la dictadura de su urgente cuenta de resultados. La Sexta Noche es un “beneficio colateral y milagroso” de la casi inexistente pluralidad mediática de nuestro país, en un panorama yermo de iniciativas públicas para conseguir una información más veraz, independiente, democrática y objetiva en España. Veamos La Sexta Noche como un mal menor y con la mente en alerta permanente y en guardia siempre a la expectativa de argumentos vendidos bajo intereses ocultos y escenografías de bella apariencia que pudiere embotar nuestra cabal entendimiento de la compleja, y a veces paradójica, realidad ideológica y política. 

La cadena La Sexta (Évole, Wyoming…), dicho en términos vulgares o coloquiales, “es lo que hay”, tal vez lo máximo que puede haber “de izquierdas” en la España televisiva de monocultivo ideológico de hoy en día.  

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


martes, 24 de marzo de 2015

Diferencias de proyectos articulados sobre la “indignación” de las clases medias y proyectos articulados sobre los intereses de la mayoría social trabajadora:

LUIS GARCÍA MONTERO

Diferencias de proyectos articulados sobre la “indignación” de las clases medias y proyectos articulados sobre los intereses de la mayoría social trabajadora:

"Cuando las reivindicaciones de las clases medias consiguen atraer a la clase obrera, surgen populismos ambiguos que desplazan el conflicto laboral y lo ocultan con lemas patrióticos y llamadas a la comunión en una identidad sentimental: nosotros frente a ellos. La deriva totalitaria, la sustitución de la conciencia histórica por la épica nacional y la aparición de distintas formas de racismo y caricatura social adquieren un protagonismo notable en nombre de la regeneración.
Cuando las reivindicaciones de clase obrera consiguen atraer a las clases medias y recordarles el sentido de su fragilidad económica, surge esa figura que en España suele denominarse con el nombre de rojo. La conjunción republicano-socialista procura así que la indignación popular no liquide las garantías democráticas y que la formalidad democrática no se desentienda de una apuesta clara por la justicia social".

Artículo completo en:

El futuro de Izquierda Unidad tras las elecciones en Andalucía

Nicolás García Pedrajas.


Izquierda Unida ha obtenido este domingo uno de los peores resultados de su historia en Andalucía. En una situación en la cual IU partía de unos resultados muy buenos en las últimas elecciones celebradas en España, las del Parlamente Europeo, es difícil no reconocer el fracaso que esto suponen. A partir de ahora se abre en IU la posibilidad de reflexionar sobre lo que se ha estado haciendo en los últimos meses y evaluar si el camino escogido es el correcto. La presión de los medios de comunicación que han ayudado al auge de Podemos y al declive de IU ya se está dirigiendo a tratar de empujar a IU aún más en la dirección de desideologización y ciudadanización. Como bestias de presa han olido la sangre y creen que es el momento del golpe de gracia, la total destrucción de IU como movimiento político que aspire a una transformación social y no a un simple maquillaje del capitalismo. Desafortunadamente las primeras declaraciones de algunos líderes de IU ya han ido en esa línea.

Este hilo argumental de basa en echar toda la culpa de la debacle electoral de Andalucía al pacto con el PSOE e ignorar cualquier efecto que el entreguismo de IU a Podemos, Ganemos y otros proyectos similares haya podido tener en los votantes y la militancia. Las decisiones tomadas de forma apresurada y poco reflexiva desde las elecciones europeas que han conseguido pasar de un excelente resultado en las europeas a la debacle actual se eliminan del análisis. También se basa en ignorar la absurda decisión de no realizar ni la más mínima crítica a Podemos durante la campaña electoral, dejando al electorado de IU perplejo ante no saber por qué debe preferir la opción de IU a la de Podemos. En este sentido se sigue marcando como único camino la “convergencia de fuerzas de la izquierda”, eufemismo para designar el entreguismo a Podemos. Esto a pesar de que Podemos ha dejado bastante evidente que no va a aceptar ninguna opción de “convergencia” que no pase por la rendición absoluta y la humillación de IU. El caso de Madrid es un ejemplo evidente, cuando ante cada nueva capitulación de IU se imponían nuevas condiciones, hasta llegar al esperpento del “partido instrumental”.

Sin embargo, para todos aquellos que sean capaces de analizar la realidad, las elecciones en Andalucía dejan varias lecciones que creo invalidan sin lugar a dudas esta estrategia. 

En primer lugar, es bastante inaudito que se pretenda ignorar cualquier efecto electoral de la estrategia de entreguismo a Podemos en el resultado electoral cuando han sido algunos de los líderes más marcadamente decantados por esta opción los que han llevado el peso de la campaña. ¿Acaso si el resultado hubiera sido un ascenso claro los mismos líderes que ahora culpan en exclusiva al pacto no habrían sido los primeros en apuntar en el haber de su estrategia la victoria electoral? No conteste, es una pregunta retórica.

En segundo lugar creo que los resultados electorales han invalidado muchos de los argumentos en los cuales se apoyaba la estrategia de entregar IU a Podemos. Uno de los argumentos más repetidos era que Podemos era capaz de llegar a un electorado al que IU no llegaba, un electorado que estaba en la abstención y en la no participación política y que eso era algo que IU no podía ignorar. Pues bien, los resultados electorales han demostrado la falsedad de este argumento. La abstención no ha sufrido ningún efecto Podemos. En estas elecciones el nivel de participación ha sido del 63.94%, algo mayor que en 2012, el 62.23%, que fue muy bajo, y muy claramente inferior al del 2008, el 72.67%, cuando aún Podemos no había aparecido para despertar a los abstencionistas. Es evidente que Podemos no ha conseguido movilizar a nuevos votantes, sino que simplemente pesca en los mismos caladeros de votos del resto de partidos.

El segundo argumento para pedir la sumisión a Podemos, o como otros han dicho para que los cuadros de IU vertebren Podemos, es el techo electoral de IU. En este sentido se pedía sacrificar los principios ideológicos de IU para ayudar a un partido capaz de realizar la transformación social que IU siempre ha soñado. Que las políticas de Podemos a medida que van saliendo del secretismo y ambigüedad en las que intencionadamente las mantienen sus líderes no tengan nada de transformador parece ser un detalle menor. Sin embargo, las elecciones andaluzas no parecen corroborar tampoco este argumento. Podemos ha quedado como tercera fuerza política y con el 14.84% de los votos no parece que sea esa fuerza arrolladora a la que IU debe entregar armas y bagajes. Ni parece que esté tan lejos del 11.34% que consiguió IU en 2012. Cuando además la tendencia de Podemos en las encuestas oscila entre haber tocado techo y a la baja no parece que vender IU a la tercera fuerza política vaya a merecer la pena electoralmente. Los resultados parecen dejar entrever que el techo electoral de Podemos no va a estar tan alejado del techo electoral de IU en sus mejores tiempos.

Finalmente, uno de los argumentos más usados ha sido pretender que Podemos había conseguido conectar con la gente descontenta con la crisis y que IU no había sido capaz de ello. Todo el éxito de Podemos se basaba en sus propuestas novedosas, muchas de ellas propuestas que IU lleva haciendo o ha implementado hace muchos años, en su habilidad para modernizar el discurso político o en sus nuevas formas de hacer política. Poco importa aquí tampoco que estas supuestas nuevas formas no signifiquen nada más allá del uso de las redes sociales y la propaganda y que Podemos se haya organizado como un partido tradicional y absolutamente piramidal. Aquí se obviaba el brutal apoyo mediático recibido por Podemos, apoyo que IU no podría ni soñar, o el populismo de ofrecer soluciones simples e infantiles a complejos problemas. Todo el ascenso de Podemos se atribuía a su enorme valía, jamás a sus tácticas de mercadotecnia y este éxito de enfrentaba a la inutilidad de IU incapaz de llegar a la ciudadanía con su “vieja política” y sus “viejas caras”. El ascenso meteórico de Ciudadanos ha dinamitado todo este discurso. Ha quedado demostrado como una operación muy similar a la de Podemos, apoyo mediático, un líder con buena presencia en los medios y sin pasado político conocido para el gran público y un discurso populista y simple puede calar de la misma forma que lo ha hecho Podemos. ¿Qué diferencia hay entre Podemos y Cuidadanos? No se esfuerce en contestar es otra vez una pregunta retórica.

Ante estos resultados a IU se le abren dos escenarios. Continuar por la senda del abandono de los principios de la izquierda clásica, aparcar cada vez más el discurso de clase, centrarse en la “clase media” y olvidar a la clase trabajadora esperando que Podemos le arroje un mendrugo de pan con el que saciar su hambre. O puede optar por la recomposición ideológica, la vuelta a sus principios innegociables y al trabajo arduo y muchas veces poco gratificante de convencer a la sociedad que el capitalismo es un sistema depredador donde el trabajador y la trabajadora jamás tendrán una salida. Esta opción es más difícil, pero es la única opción real de supervivencia de IU como herramienta útil a la clase trabajadora.

Como he repetido en múltiples ocasiones, si IU admite que Podemos es mejor instrumento que la propia IU para transformar la sociedad, ¿qué sentido tiene la misma existencia de IU? Más aún, si IU realmente cree que Podemos es su futuro, es que el mal está ya hecho.
Sin embargo, para poder reconducir este rumbo es necesario que IU se tome un respiro, olvide la presión mediática y vuelva a hacer las cosas a su modo. La adopción sin reflexión ni evaluación profunda de las modas ha llevado a fracasos sonados. Ejemplo terrible son las primarias en Madrid. Sin el necesario estudio se aprobaron primarias que en Madrid llevaron a encabezar las listas a la Comunidad y el Ayuntamiento a dos figuras mediáticas cuyo proyecto personal estaba por encima del partido. Que ambos candidatos hayan abandonado ya IU es un ejemplo claro de las bondades de las primarias. Pero las primarias son sólo un ejemplo más de cómo IU ha ido dejando que otros desde fuera les marquen sus tiempos. Es fundamental que eso acabe.